viernes, 1 de octubre de 2010

TENANGO DEL AIRE Y SUS AIRES DE CULTURA

El sábado 28 de agosto del presente, acudí como cada 8 a Tenango del Aire, al Taller de creación literaria Enrique Villada y, en el transcurso del día, sucedieron tres eventos culturales que marcan el libre-proyecto- cultural en esa zona del Oriente del Estado de México.

A decir verdad, en tan solo una vez en mi vida, he tenido el agrado y el placer de presenciar la inauguración de tres eventos plásticos en el mismo municipio, es decir, no creo que exista registro histórico que desmienta tal afirmación, si fuera así, bueno, qué mejor remendar tal afirmación.

Los tres eventos que de forma inigualable, fueron en aumento durante el día, trajo diversos aires emotivos para alojar un poco de calma, ante los tiempos que irrumpen bajo el influjo de la violencia y horror en nuestro país, de ahí que podemos considerar que fuera un día suave, talentoso e irrepetible, por lo menos para quienes estuvimos ahí.

GALERIA ARTE SEPIA. Trabajo plástico individual “Neobarroco mexicano” de Nancy Kamin.
----------------------------------------------------------------------------------

Celebrar es un acto alejado dentro de las posibilidades que enmarcan nuestros días; entonces, mirar y escapar son sendas que mueven nuevas posibilidades de replantear los estados generales de la cultura, pues pareciera que está vencida y desvencijada, pareciera que es un acto irrisorio y de poquitos que se atreven a dar movimiento a lo visiblemente estético.

Lo anterior porque estando en la muestra de Nancy Kamin, y el neobarroco mexicano, se vuelve forzado el tema y el centro de sus obras, dan muestra del desbordamiento en sus trabajos, desbordamiento tanto del tema y colores como del marco que los alberga, es decir, el lateral del marco, tiene vida y lo vuelve incapaz de contener.


El neobarroco es un tema amplio, algunos detallarían que es poco común y desmesurado el hacer arte desde esa corriente estética, quizá porque su epicentro siempre esté dentro del barroco, fuerza que lo liga inconmensurablemente, pero, con todo y lo anterior, en la muestra se da una alegoría al color mexicano -de ahí el mexicanismo- siempre imperante dentro de los colores abundantes y aunque de forma excesiva se ofrece, es parte de los elementos barrocos: el exceso en el decorado o la abundancia estética, algo así, como un mal humor sobre las cosas plásticas, no obstante, Kamin nos halagó con ese despilfarro fuera de los cuadros que bien merece la atención.


Nancy Kamin: Nació en Búfalo, N.Y., estudió en el Cleveland Institute of art, Cleveland, Ohio; ha realizado trabajos de pintura y escultura en la Universidad Autónoma de México, UNAM; profesora de pintura en el Instituto de Artes Visuales del Estado de Puebla; profesora de pintura en la Universidad de las Américas, Cholula, Puebla, México. Ha exhibido en la galería José María Velasco; en el Museo de la Ciudad de México; en la Galería del Instituto Tecnológico Regional, Puebla y ha participado en exhibiciones colectivas en The Bridge Gallery, City Hall, Los Angeles, CA.; Arte Contemporáneo de Puebla, Galería José Guadalupe Posada, Bellas Artes.

ESPACIO CULTURAL MURALLA. Plástica individual de Leonel Coronado Las pequeñas memorias.
----------------------------------------------------------------------------
En alguna ocasión leí, que la memoria tenía dos funciones: recordar y olvidar, creo que fue en el libro El beso de Judas de Joan Fontcuberta, sería lo de menos ahora.

Desconozco quien fue el autor de la idea de poner pelotas plásticas multicolores sobre el piso y al inicio de la muestra, pero fue algo contundente, el hacer participar a la gente, no sólo por el recorrido, sino adentrarlos a la memoria y al recuerdo infantil, que de cierto, será imposible olvidar, por lo menos durante un largo periodo de tiempo en que funciona mi memoria con las cosas agradables.

Una muestra clara y amena, contundente por el manejo, por hablar de afectos y episodios de tristeza, llantos y alegrías, de una personalidad estricta en sentido del detalle, una forma de homenaje a lo que se fue y lo que no deja de ser y expresar ¿Qué es la infancia? y ¿Cómo deberá de ser interpretada desde el punto de vista del arte? Leonel Coronado, comparte algo más allá de un trabajo de años, nos lleva al interior de su vida a través de pequeños y gigantes cuadros que hablan de él y por él.

Una exposición que detalla perfiles psicológicos y cosas no pequeñas en que uno va haciendo “su ronchita” como en un juego de canicas y, que al final, tenemos la opción de tirar los recuerdos o hacerlos crecer y colgarlos en cuadros que nutren a simple vista a quien los mira.

Ahora entiendo también, que las formas circulares o cilíndricas, estrictamente hablando de pelotas, no son sólo para patear y jugar al fucho, también son para recordar y vitalizar el tiempo que continúa.





Leonel Coronado, nació en 1968 en la Ciudad de México. En su página de internet se lee lo siguiente: formación básicamente autodidacta. Inicié mi labor como artista plástico en 1999, experimentando con distintos materiales o técnicas. Teniendo como principal fuente de inspiración la imperiosa necesidad de expresar su mundo interno afectado e impactado por el externo. En mi obra el tema de la soledad causada por factores como la edad la situación económica e incluso la orientación sexual, son una constante. http://coronado.artelista.com/

ESPACIO CULTURAL RANCHO TECOMATE CUATOLCO. Homenaje al Neomexicanismo, exposición colectiva de 62 artistas plásticos.
--------------------------------------------------------------------------------


Iris Atma, dice que es “Un movimiento y cuatro sinónimos para mencionarlo: neo-nacionalismo, nueva mexicanidad, nuevo nacionalismo, neo-mexicanismo. Cada crítico o teórico le dice como quiere y no se ha necesitado un consenso, ya que todas estas palabras llevan al mismo punto. Aunque a algunos la palabra “nacionalismo” les irrita y por ello prefieren “neomexicanismo”.

Teresa del Conde menciona al respecto “El nacionalismo de la Moderna Escuela Mexicana ha sido remplazado por el neomexicanismo, un ligeramente surreal, de alguna forma kitsch y postmoderno punto de vista en lo popular más que en la historia de la cultura mexicana.”

Aunque de cierto, la muestra representó la riqueza de las obras y artistas que estuvieron presentes, el marco se engalanó por dos personajes representativos de este movimiento, Nahum B. Zenil como artista plástico y Luis Carlos Emerich, como crítico del movimiento, quien publicó “Figuraciones y desfiguros” de los 80s. Pintura mexicana joven, México, Diana, 1989.












Algunos de los exponentes: José Manuel Venegas; Alicia López Díaz; Jorge Lara López; Alejandro Cruz; Marisa Lara; Arturo Guerrero; Claudio Martínez de la Cruz; Germán Venegas; Adolfo Patiño; Víctor Mora; Coral Revueltas; Rafael Pérez y Pérez; Froylán Ruiz; Enrique Ávila; Alejandro Caballero; Luis Garzón; Rocío Caballero; Ma. Elena Leal; Chanatar Chong; Martín Orozco.

Luis Carlos Emerich, elogió a Nahum B. Zenil y a Gerardo Vilchis, por el espíritu creador y de conciencia al haber hecho posible el Espacio Cultural, y es que no es poco, porque después de existir el espacio, la riqueza y el dinamismo que hay, convierten al municipio en algo fuera de serie, junto con los demás espacios existentes.














El mexicanismo o nuevo nacionalismo, surgido a finales de los setentas, se asemeja en cuanto a movimiento al de la Escuela Mexicana de Pintura de los años veinte, aunque con claras y demasiadas temáticas populares, que anuncian por un lado la nueva visión del México contemporáneo y su iconografía, su religión, su arte popular urbano y rural, además de su ironía que le hacen temporalmente posmoderna y preparada para los años venideros, característica única que le dan más valor.

Otros de los exponentes: Arturo Contreras; Ma. Luisa Reid; Ma. Eugenia Chellet; Pere Greeham; Tony Tovar; Ramón Martínez Villar; Eric Muñoz; Danicela L. Negrete; Carlos Gaurería; Emmanuel Espín; Reynaldo Velázquez; Oscar Luján; John Mc Gher; Miguel Castro Leñero; Gustavo Monrroy; Adonay Vázquez; Ernesto Alcántara; Alejandro Estalisnao; Roberto Madrigal; Mauricio Vega.

Una característica fundamental del movimiento plástico, fue el aspecto figurativo, que implicaba técnicas individuales, bajo lenguajes propios que sus creadores retomaban del México aislado y fuera de contexto, tanto en lo social como en lo artístico, de esa manera las artes plásticas pasaban al escenario con exponentes como: Nahum B. Zenil; Enrique Guzmán, Ricardo Anguia; Francisco Ochoa; Julio Galán entre otros.

Más exponentes: Iván Benítez; Leonel Coronado; Alejandro Colunga; Francisco Ochoa; Elena Villaseñor; Nicolás Ingram; Alfredo Bravo; Susana Beltrán; Salvador Salazar; Sara Ventura; Gabriel Mendoza; Emmanuel Arce; Claudia Méndez; Carla Rippey; Carlos Gaytán; Luis Fernando Guevara; Héctor M. Flores; Bernardo Avilés; Gerardo Vilchis; Nahum B. Zenil.
Homenaje al neomexicanismo, adquiere valor en fechas del “Bicen Tenorio Cómico” como bien dijo el crítico Luis Carlos Emerich, no sólo porque el movimiento fue “desconstructivo” sino porque emanaban de su temática, la parodia, lo sangriento e ironía que nos alcanzó ahora en el presente, claro está, que con colores y temas muy mexicanos.

martes, 17 de agosto de 2010

FURIOSA SUSTANCIA


EL ESPACIO CULTURAL RANCHO TECOMATE CUATOLCO, CASA DEL POETA, EL CÍRCULO DE LECTURA “CARLOS MONSIVÁIS Y EL TALLER DE CREACIÓN LITERARIA “ENRIQUE VILLADA” INVITAN A LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO FURIOSA SUSTANCIA DE ROBERTO FERNÁNDEZ IGLESIAS.



Tecomate Cuatolco. Son las diez aeme y apenas llego, me recibe Sebastián, seguido de Dulcinea y demás mascotas, que se divierten, en el mismo recorrido rumbo a la capilla. El ambiente se siente ligero, húmedo, perfumado, mucho de alrededor es verde y se observan tintados de flores que asoman apenas uno voltea.

Nahúm me recibe, siempre cordial pero ahora, preocupado por Sueño. Me explica el mal que padecen sus ojos y por ello la ausencia de Gerardo, quien ha llevado a Sueño al médico veterinario.

Ya dentro del Espacio Cultural, Rancho Tecomate Cuatolco, Casa del Poeta, Nahúm, me invita a recorrer la sala y planta alta, en la cual exhibe parte de su obra; con tiempo harto recorro lento ese quehacer que parece a veces remoto, el contemplar y aun más, el sorprenderme.

La planta alta está lista para la presentación del libro Furiosa sustancia. Luce bien el área. Nahúm va y viene, checa los detalles, me entrega la invitación que realizó para dicha presentación de RFI. Entre tanto, busca unos libros semi extraviados, con detenimiento indaga y ausculta rincones propios en donde deberían de estar. Los libros no ceden y la memoria no llega al recuerdo, aun está en el olvido.

Son apenas las once aeme y no hay avisos de que llegue alguien del Taller de Creación Literaria “Enrique Villada”, al cual acudimos cada sábado. Hoy es un día especial.

Tecomate Cuatolco. Las doce aeme o pe eme y empiezan a llegar invitados. La bienvenida, los recorridos, el ulular dentro de las instalaciones no cede y todo indica que no empezará al medio día tal cual estaba planeado. No importa. La ventaja es que no es un acto oficial y por lo tanto se presume de paciencia y desenfado en tiempo, para dar inicio a la presentación del libro de Roberto Fernández Iglesias o RFI.


Apenas conocí a RFI, en el Centro Cultural España, en donde lo escuché leyendo y manoteando al son de su poesía. Ahora, lo observo nuevamente con su gorra, su andar, su gesto al desplazarse como si diera grandes bocanadas de consumo de aire. Mira alrededor y su gesto adusto parece el de un ser grotesco, malhumorado, de esos que inspiran temor ¿el temor inspira?

Apenas se acerca a uno y, sonríe espetando alegría y confianza, algo así como:

¡Quihubo mano!

Se da el acto protocolario de las presentaciones, estrechamos manos, sonrisas vuelcan y todo es buena onda.

Gerardo llega y, Sueño es consolado por los que conocemos de su estado y al par de caricias, escuchamos sus quejidos al tiempo que se convierte en centro de atención por instantes.

La sala en planta alta está llena. Acomodados bien, vemos pasar al Gordo; que conste que no es un adjetivo mal intencionado, en realidad es una descripción bien hecha y, como tal es.

Toma asiento en una sala estilo francés. Un vitral de luz certera, amaga a los fotógrafos en contraluz, mientras Enrique Villada, es invitado por Nahúm, a tomar asiento junto al autor de Furiosa sustancia y fundador de TunAstral, de apenas hace 40 años.







Tecomate Cuatolco. Dulcinea, mascota de la casa, camina también en planta alta y bien comportada, asume un rol que muchos niños en cualquier evento no pueden dar o bien, que muchos padres quisieran esperar de sus hijos.


Tecomate Cuatolco. Nahúm B. Zenil poeta y anfitrión, siempre sencillo y amable, da la bienvenida al Rancho, acá en Tenango del Aire, a los de allá, a los allegados, a los oriundos de.

El poeta Enrique Villada, con el chance de la palabra, va y viene, abarca el motivo de la reunión, traslúcido en el tono y conocedor de Fernández Iglesias y de muchas cosas que pasaron juntos, aporta una semblanza cálida, de esas que los amigos y compañeros de tiempo, acá y allá, se muestran (again) como diría un poema de RFI.

Tecomate Cuatolco. Lobelto empieza, quizá en un tono más panameño se pudiera acertar la tonadita. Conozco pocos panameños pero, ahora recuerdo solamente a Rubén Blades.

Lobelto, inicia con un acercamiento de la anatomía del libro, menciona el trato de la antología y la palabra lo lleva a Lorena Paz Valderrábano, quien prologa y realiza la selección de la sustancia contenida en el papel.

Como suele ser una presentación, el autor obedece a una serie de comentarios previos a su lectura poética. A veces uno quisiera que sólo leyeran pero, no, no, es necesario que signifiquen un tanto más, para descubrir mucho de lo que hay contenido en ese estado, en cada página escrita, entre signos.

El autor, lee, again and again.

Sebastián de la Cruz, se sienta un tanto al extremo derecho de Enrique Villada y con su guitarra espera su turno.

La atmósfera es apacible y RFI cuida su tiempo. Supongo que sabe lo terrible que es estar sentado, frente a un exponente, a veces dormitando, a veces bostezando, lo saben y por ello respetan el tiempo, su espacio, la privacidad de estar en la casa-museo del artista plástico Nahúm B. Zenil.

Y es que es tanto el espacio adecuado para dicha presentación, que el gusto se vuelve placer al unísono de las palabras que revienta Roberto Fernández Iglesias. Es como un poeta mago, del cual salen palomitas de maíz de su boca, al tiempo que hace malabar con las palabras enfundadas y acomodadas de tal forma que se entienden, alivian, viajando entre las obras de Nahúm para llegar a buen puerto de los escuchas; de tal forma que se reitera “La poesía es poesía hasta que se lee”.

Tecomate Cuatolco. Nahúm invita al público a realizar comentarios y preguntas.

Ya surge una, ya surgen dos y tres. Fernández Iglesias, se muestra extenso y da muestras de licencia poética, cuando alguien pregunta a cerca del génesis de la duda, a lo cual responde que es la completud, la búsqueda del hombre de esa furiosa sustancia y que el cree encontrar en la poesía y no sólo en eso, sino en todo lo que ha hecho por años, por décadas, por circunstancias que unidas son proyectos de vida, valederos o truncos.

Nos habla de TunAstral editora pero, nos explica su formación paso a paso, tal cual formación nebulosa de un astro que alumbra aun: chin, chin, el que no entienda la vida de las editoras como TunAstral; chin, chin, el que no entienda la realidad social de la lecto-escritura de nuestro país, qué va, del edodeméx.

Nos habla de El maratón de poesía que se organizaba en la ciudad de Toluca, en donde por doce horas, lectores poetas, hacían lo propio con sus poemas al aire libre, in vitro. Y entonces uno cree de inmediato en esos proyectos y la pregunta es ¿por qué no continúan? Entonces la respuesta es como muchas que hay en nuestro país, de esas desangeladas, de esas en que termina uno fulminado y harto.

Tecomate Cuatolco. El turno es para Sebastián que rasga suavemente las cuerdas de su guitarra, emitiendo sonidos ligeros tras iniciar con un cover que hiciera famoso Andrea Bocelli Con te partiró o Por ti volaré. Viene otro cover Ángel que interpretara Yuridia. En breve, los aplausos se escuchan y seguro es que la gente se siente gratificada con la presentación del libro y la participación de Sebastián, que si bien no hubo un encore, de regalo, tampoco hubo quien pidiera un poema más al autor, Lobelto Felnández Iglesias. Los aplausos continúan mientras la gente se levanta de su lugar para acercarse al autor o bien, mirar las obras de Nahúm B. Zenil., acá en Tenango del Aire.


Roberto Fernández Iglesias.- Mexicano, nació en la ciudad de Panamá, el 27 de agosto de 1941. Obtuvo la licenciatura en Filosofía y Letras, en la Universidad de Panamá, en 1970; estudios de postgrado en Letras Iberoamericanas y Ciencias de la Comunicación, UNAM, México. Ex profesor de asignatura en la Academia de Letras de la Universidad Autónoma del estado de México. Ex profesor de tiempo completo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM. Fue profesor de la Escuela de Escritores de Cuernavaca SOGEM; y lo es de la Escuela de Escritores del Estado de México. Ha publicado los libros Recits (prosas; Panamá, 1969; Toluca, 1973); Cartas (poemas, Lima 1969; Panamá, 1972); Los recién legados (ensayo y antología; Panamá, 1969); Sie7e (volumen colectivo de poesía y crítica; Panamá, 1971); Canciones retorcidas (Premio Nacional de Poesía Ricardo Miró, Panamá, 1974); Soñar tu sombra (poemas, Toluca, 1974); Literatura y realidad (ensayos, UAEM, Toluca, 1981); El gran desnudo y Primer placer (poemas; Premio Tolotzin, 1983; Centro Toluqueño de Escritores, Toluca, 1984); Dieciocho narraciones breves (premio estatal de cuento, 1984, Gobierno del Estado de México, 1984); Celebrar la palabra (premio estatal de poesía, 1984), entre otros.

lunes, 21 de junio de 2010

El cuadro o arte ideal


Entre el júbilo y derroche de energía que manifiesta un juego de futbol soccer, me sumo a lo integrado, a lo social, a miles de personas siguiendo la pelota, a los millones que miran atónitos desde el T.V. tratando de predecir lo que deben y no hacer los veintidós que están en juego. Corrijo. A los veintitrés o casi veinticinco, para no dejar fuera a los de negro.

1.- Digo yo. Por qué si un árbitro y dos abanderados en calzoncillos son capaces de demandar justicia ante miles de espectadores y millones de televidentes en caliente y en vivo, otros como los de la suprema corte no responden a expectativas racionales ¿Será porque no son vistos? ¿Será porque piensan demasiado? Ya que el futbol requiere destreza y fuerza, valdría que esos amigos se integraran a la cédula arbitral mexicana para que los manden a trabajos forzados al Azteca o CU, qué va, mejor a las canchitas de fut llanero en la deportiva, no?

2.- Para los pamboleros. Para qué esos semicírculos que asoman por el área grande; qué hay del gran círculo del medio de la cancha. Qué alguien me explique tal dimensión de ocurrencia porque mi ser futbolístico no asocia en lo mínimo tal ingratitud.





3.- Mi quiniela es que Méjico será campeón. No hay más. Quién da más. POR SUPUESTO, SOY RESPONSABLE DE MI SUEÑO. Es más, si me equivoco, que me agarre Dios viendo la tele y al tri.



Frases célebres fucheras que dan vida literaria y artística al soccer.

Samuel Beckett: No hay partido de vuelta entre el hombre y su destino.

Milan Kundera: El futbol es un pensamiento que se juega, y más con la cabeza que con los pies.

Albert Camus: La pelota nunca viene hacia uno por donde uno espera que venga.

Eduardo Galeano: La historia del futbol es un triste viaje del placer al deber.

Juan Villoro: Cuando los suyos pisan el pasto, el mundo, el balón y la mente son una y la misma cosa. Dios es redondo y bota en forma inesperada.

Rafael Pérez Gay: Las sociedades actuales requieren de sueños compartidos, una de esas ilusiones es el futbol.

Oscar Wilde: El futbol es un deporte de lo más apropiado para niñas rudas, pero no apto para jóvenes delicados.

Javier Marías: A veces el futbol puede salvarnos la vida.

Jorge Valdano: Siempre me gustó creer en la capacidad del futbol para integrar lo distinto. ¿Será que estamos mejor preparados para pensar con los pies?

Antonio Gramsci: Este reino de la lealtad humana ejercida al aire libre.

Jorge Luis Borges: Es feo estéticamente. Once jugadores contra otros once detrás de una pelota no son especialmente hermosos.

Jorge Valdano: El orden, ese dios insignificante que se está adueñando del futbol.

Jorge Luis Borges: A la gente que va al futbol le interesa que gane tal o cual cuadro: el futbol en sí, no.

Roberto Bolaño: Un autogol es un gesto de independencia. Aclaras, ante tus compañeros y ante el público, que tu juego es otro.

Eric Hobsbawn: No se puede negar al futbol su condición de arte.

Tomadas de la revista semestral LA TEMPESTAD Verano de 2006.

domingo, 23 de mayo de 2010

Regreso al viaje o del viaje

Año y medio casi de viaje y estoy de nuevo en este blogg, mi casa virtual, el espacio en que he devorado y vertido letras, unas más acomodadas que otras, pero al fin, he llegado.

Correcto es decir, que he encontrado desorden y cierta nostalgia por el regreso al mirar tantas pequeñas cosas dentro del blogg. Frases, imágenes, nombres de personas que admiro y que empiezo a extrañar, gente que me ha seguido en mi viaje y que apenas asome nuevamente mi blogg, estoy seguro recordaré y extrañaré por sus comentarios ya sea de forma pública o privada.

Por ahora quisera compartir un poema de un gran poeta peruano, César Vallejo (1892-1938). Es un poema que he tomado como primer encuentro de entre mis libros cercanos y pertenencias que aparecen entre-recuerdos-de-mi-habitación.



Poema en audio: Hoy me gusta la vida mucho menos... de César Vallejo por César Calvo

lunes, 2 de febrero de 2009

EL NUEVO MUNDO

Estoy empapado de orín y lleno de mierda hasta el cuello.
Tengo hambre.

Frente al manuscrito que acabo de terminar,
descubro texturas que no he matizado,
tinieblas que hay que aclarar,
cuentas que han quedado pendientes.

Fragmento de El artista (2)
Oscar Oliva.
Estado de Sitio y otros poemas.
Joaquín Mortiz, SEP. 1986.




A unos cuantos días de terminar el 2mil8 y escasamente a los treinta días de enero, me llegó a la mente un cuestionamiento que me hiciera Noé Mercado, amigo con quien desayuné y departí, como cada año en el Centro Histórico.

En aquel entonces hablamos de Fuguet y Caicedo, Borges y el género literario policiaco, además de un sinfín de temas que versaban sobre nuestra condición de diálogo, de algunos ex compañeros de la Escuela de Periodismo Carlos Septién incluso, pero sobre todo, de la literatura contemporánea.

Más allá del desayuno, él me preguntaba en sobre mesa, sobre la literatura actual en los nuevos tiempos. Respondí de forma bretoniana (automática) que la literatura actual era diferente y no como antes, parecido a los ejércitos.

Quise demostrar lo malo que había sido el ejército y de forma análoga, le externé que los grupos intelectuales, también habían hecho lo suyo: enterrar a muchos vivos, ya fuera con el uso de su poder de grupo o bien, a través de la parte política, gubernamental y de ahí, a todo lo que estuviera entre sus manos:

Los exilios, los desterrados, los desaparecidos políticos o bien, el encierro en las décadas de los sesentas y setentas, fueron propicios al desarrollar una cultura de corrupción y represión, la cual contenía un matiz de bienestar y paz como forma ideológica. Por supuesto que un exilio tenía su parte intelectual, los gobiernos si bien lo promovían, estos actos eran avalados por los grupos blancos de polvo cultural.

Hoy los grupos intelectuales no controlan el anecdotario de la vida cultural dentro de los medios de comunicación impresa y televisiva; menos aun, en la vida nacional. Obvio resulta entonces que el contexto cultural está extraviado y lo único que le hacía sólido, fue su poder o influencia oficial sobre grupos intelectuales.

Si bien es cierto, que el ejército se ha caracterizado por ser una institución demasiado hermética, capaz de poner a un gobierno por otro bajo el mandato del orden y terror, también los medios correspondían para completar lo malévolo del Estado.

Hoy sabemos que los medios de comunicación son poderosos entes políticos que reubican a un gobierno por otro, creando influencia de terror y horror sobre los mass media (mass, término inglés moderno que indica sociológicamente masas y media, referente a lo visual, o correspondiente a un medio de comunicación).

Los años de este nuevo siglo, han mostrado un aspecto de interés: que la cultura oficial no es ideologizante y la intelectual, ya no es tan poderosa. Un ejército poderoso es ahora una milicia vieja, que no alcanza a determinar su papel dentro de la sociedad, lo mismo son los grupos intelectuales, que ahora ni se asoman a la ventana de los medios, por la simple y sencilla razón a ser vistos como innecesarios y cómplices del pasado.

Pero, cuál era la relación entre la pregunta y respuesta con la cual inicié este escrito? Por qué la analogía entre la literatura actual y los ejércitos de ayer? Todo es simple, respondo nuevamente: la literatura de hoy no es la misma que la de ayer, porque los viejos oficios de los grupos intelectuales se han reducido y los viejos mitos oficiales siguen cayendo. ¿Qué mitos? Aquellos grandes y preciosos escritores (algo así como el gober precioso) que se alimentaban de lo oficial, que convivían y se vinculaban a ser cómplices de todo un sistema.

La literatura contemporánea intenta por diversos caminos y medios. Se muestra ya no rimbombante, gótica, académica e ideológica, ya no es la suma de grupos reducidos a manifestarse como un todo. Hoy probable, existe una dispersión bajo el plasma tecnológico como el internet, que permite un medio común de crítica y su línea no es definitoria, no algo que conocimos como oficial.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Feliz año nuevo 2009.

Para el Quirrus, que se fue a Cancún y según dicen, partirá a Ecuador; por haber terminado su carrera en la Escuela de Entrenadores de fucho; también por no quedarse en la primera del futmexicano y de paso, por no haber ganado una final en el fut7 junto con sus primos el Truza y Charly, trío de pendejos.

Para Juan Carlos el chaparro, que probable a esta hora de publicación en mi blog, su padre ya fue incinerado. Mi más sentido pésame.

Para mi hermano Alfredo, que ahora y hace cuatro años, se encuentra en los E.U. Para su familia linda, siempre mirando adelante.

Para todos los que fuimos GEVI, un abrazo, sobre todo a su fundador, Dr. Héctor del Castillo, querido primo, así como a su familia.

Para todos aquellos que conozco y me han brindado un poco de intercambio como seres, que me hayan escuchado y sobre todo que tuve la oportunidad de tomar un café o haber degustado alimento, un buen vino y nos dio la oportunidad de manifestarnos en el ritual de compartir.



Seis semanas de no publicar no hace hábito y probable sí, costumbre. Hoy lo hago tan despilfarrado sin ondas literarias o poéticas.

Creo estar seguro que estar frikeado por aquello de mi blog y sus comentarios mínimos y los correos personales que me han llegado, hayan sido causa leve del alejamiento de estas semanas.

El cuento de mi blog y su único comentario x semana y sus ocho ó diez mails vía Hotmail un tanto personalizados, han sido alivio y aliento.

Literalmente el blog a resultado una chanza, eso es, una chanza para estar cerca de muchos, o bien para alejar a algunos, es decir, porque no tienen tiempo para alguien, o bien, porque no les guste leer, o también, por qué no? Les interesa más otra onda.

Aunque nunca fue para complacerme o justificar una distracción de esta vida postmoderna, ligth o vaga, decidí escribir para establecer comunicación con muchos de los cuales, o bien, tengo comunicación al día, o bien, porque los veo cada año, o intercambio mails al día. De algo estoy seguro, es gente que hace extensa mi relación como humano, aunque sea de forma virtual y paradójica. ¿Les gustó la película Blade Runner?

Lo cierto es que he tomado unas vacaciones cibernautas obligadas y me he desentendido para recordar varios pasajes que en vida he disfrutado, a saber y compartir: escuchar audio casetes; poner discos de vinilo o elepés; leer algo de poesía; caminar y cantar breves canciones que en realidad he olvidado. Sé que para algunos resultará cómico saber de vinilos y casetes, pero bueno, ahora son cedés.

Acercar a algunos amigos, ha resultado grandioso, aunque sus críticas me hagan pensar que siempre me dieron el avión al estar cerca y atentos. Aunque el ocio tenga sus recompensas, una de ellas es: que son sinceros por ser lectores y eso es una ganancia pura de oro, al hacerme sentir como un atleta minusválido-literario en preparación, aunque a decir verdad, no necesito de las piernas o brazos para escribir. Los requiero a ellos.

De los que se alejan, pues ni hablar, en verdad me siento gustoso de ser un simple caifán que vertebra letras y las disocia, aterrorizándolos con un poco de tedio semanal. En verdad lamento ello. No puedo evitar las querellas que les provoco pero, pues abuso de que tienen que leer sus correos y ahí les caigo.

Además, esta semana fue de correos inconmensurables, hartos diría yo; el tema navideño y su publicidad estuvieron cañón; la conmoción de la crisis económica días antes, no bastó para aplacar las compras; acá en Los Reyes, La Paz, el tianquiztli a reventar de gente y basura; fiestas por todos rumbos; calles cerradas por las posadas; las chavalas acá, bien arregladitas; los chavales también, muy cools; allá en el df, pues tantito peor, son más briagos, ja,ja.

El clima, entre caluroso ardiente y frío sosegado, me han puesto un poco lector poético, apenas recordé la palabra contemporáneo y leí a varios, Efraín Huerta es mi favorito, he reído bastante y gozado un tanto por su poesía y, aunque la risa provoca calor corporal, no he salido del tedio y del frío por completo. También leí a Sabines y N. Guillén.

Siento terminar el año con muchas cosas pendientes, más por hacer y unas más que no quisiera repetir. Terminaré el año con mi familia, aquella que me ha brindado mucho, simplemente mucho.

A todos, feliz año nuevo.

martes, 11 de noviembre de 2008

Carlos Fuentes




A propósito de los 80 años del escritor mexicano, Carlos Fuentes, es deleite referirse y dedicar algunas líneas, a la obra de un escritor tan prolífico, cuyo contexto no sólo es lo literario, sino en mi caso, referirme a él como un promotor indiscutible de la lectura.

La valía es incuestionable desde los diferentes ángulos literario-políticos, pero, mejor aún, reitero, si lo considero el promotor de mi juventud literaria. Fuentes con su literatura, creó una metáfora infinita que a la fecha continúo: la libertad literaria e ideológica.

Supongo que la libertad literaria, la reforcé con algunos autores que más tarde abordé, claro es, más dirigidos y claro lo es también, más enfadosos por haber dejado que llegaran bajo recomendación o que aprendí a leer bajo discreción en las librerías, en largas horas del día, o bien, porque pensé sentirme al ritmo de la moda bajo el brazo, esta última es sin duda la más desastrosa, puesto que llevar ese ritmo bajo el poder económico, fue sin duda, jugar a las patadas con Sansón.

Es cierto que mi lectura no inició con Fuentes; mi primer acercamiento literario fue con “El Líder” de Harold Robbins, escritor norteamericano, cuyo contexto no dejó más que un asombro mínimo por la lectura, pero cierto, un gran placer por haber conquistado alrededor de 2cientas páginas.



Según yo, tendría 11 años y, los vericuetos por el mundo de las letras acomodadas “unas tras otras” fueron llegando poco a poco pero, en realidad mi mayor entorno fue, enciclopédico. Mi casa, ya contaba con tres o cuatro enciclopedias, las cuales bastaron para dos cosas: la primera, para que se viera bonita la pared y la segunda, para que alguien le tomara el gusto a la cultura, término que generalizaba en los setentas algo grandioso y desconocido.

Al paso del tiempo y viviendo en la ciudad de Chihuahua, encontré en una librería de lo usado “La muerte de Artemio Cruz” y la vitalidad de esa novela me persuadió a buscar más sobre ese gran autor. Después fueron “Las buenas conciencias”, “La Región más transparente”, “Tiempo mexicano”, “Aura”, “Terra Nostra”, etcaetera, etcaetera y así fue hasta que el tiempo amainó de Fuentes y, dejé que la lectura-palabra, fueran una grata experiencia con la que había sido sacudido por don Carlos.



Al paso del tiempo, con música de los Beatles y libros de Fuentes a un lado, ya mi vida experimentaba algo imprescindible que no podía soslayar los fines de semana. Regresar en periodos vacacionales a la ciudad de México, durante cuatro años, le ponían un toque especial pues, ya era visitar museos, librerías o bien, era respirar algo de lo que el autor desentrañaba en aquella ciudad capital.

De tal forma que el autor de Instinto de Inés, no sólo era una parte de mi vida como lector, sino más bien, un complemento a todo aquello que emanaba algo relacionado con la cultura. Obvio era, que ya existían autores importantes, a los cuales ya comparaba con mi autor predilecto. Octavio Paz, fue uno de ellos.

Es cierto que con Carlos Fuentes, creo en mi interior, el mito de los grandes personajes que se venían calcificando en América Latina, de aquellos intelectuales escritores y diplomáticos, que por excelencia habían encendido la pasión por la lectura y una fuerte dosis de lo ideológico en diferentes puntos del continente. Fuentes me remitió no sólo a Latinoamérica, sino a Francia, Praga, España y Rusia, de tal forma que el viaje emprendido fue in crescendo. Ya Argentina, Chile y Cuba, eran puntos de referencia obligada, ya fuera por lo literario o bien por lo político y social, lo cual impregnaba un sabor y olor de exquisito gusto.





Al regreso de Chihuahua, ya no era solamente un lector, ya la palabra estaba presente y podía platicar o recomendar, ya visitaba bibliotecas y las librerías de lo usado, no sólo eran los centros de acopio, sino los sitios predilectos de la semana.

Sin embargo, la posmodernidad me ha develado que los mitos caen poco a poco y que el peso literario-ideológico se convierte en una especie de cultivo que ya no hay que creer tan obstinadamente, sobre todo, porque la espontaneidad que nos ofrecen los nuevos tiempos, son un reto de corta expectativa, es decir, que figuran escritores con un caudal literario amplísimo, y que no necesariamente son intelectuales-diplomáticos-ideólogos-políticos.

Ahora no sólo se nulifica el culto al mito, sino también al caudillismo intelectual, incluso esa especie de pandillerismo-gansteril, que coqueteaba con los medios electrónicos e impresos, los cuales se la pasaban adorándose los unos a los otros; hoy eso todavía ocurre, pero existe una fuerte distensión por parte de los escritores y los medios digitales como el internet, cuyo nicho centra ahí una forma cuantiosa e invalorable de comunicación.

Es verdad, que con el paso del tiempo y de los libros, ya no es mi autor favorito Carlos Fuentes. Aunque a decir verdad, es imposible no tenerlo en el librero de los imprescindibles y claro es, que es lectura necesaria para entender algo más allá de nuestras narices como posibles lectores.

Ahora ya se puede leer a Roberto Bolaño (1953-2003), que con todo rigor ocupa el ausentismo de aquella casta de escritores-diplomáticos-políticos. Aunque no he podido leer todo del chileno-mexicano, me basta saber y de sobra lo sé, que hay tiempos para cada cosa, y una de ellas es creer nuevamente en los aires nuevos de la novela latinoamericana.